¿Miedo a practicar el colecho? Algunas alternativas.

¿miedo a practicar el colecho? algunas alternativas

Cuando somos padres por primera vez nos surgen muchas dudas, una de ellas es dónde dormirá nuestro bebé. El colecho es una opción muy natural y respetable, pero puede que te surjan dudas o miedos con respecto a la práctica del colecho.

Por si todavía no sabes qué significa colecho, te lo explico: colechar no es, ni más ni menos, que dormir junto a tu bebé en la misma cama. Es una práctica muy extendida en otros países y culturas y, cada vez más, también en la nuestra.

Practicar el colecho es bien sencillo: coges a tu bebé, lo metes en tu cama y duermes junto a él. No tiene secretos ni hay que hacer ningún cursillo, es realizar lo mismo que venías haciendo junto a tu pareja noche tras noche 🙂 Además, tiene unos beneficios que afectan tanto al bebé como a los padres, son estos:

  • Facilita la lactancia a demanda: el bebé puede succionar en cualquier momento que se sienta con hambre ya que tiene a la madre justo al lado. En ocasiones hay madres (como yo) que llegas a peder la cuenta de las veces que tu bebé mama durante la noche, porque muchas veces no llegas ni a despertarte.
  • Mejora el descanso de los padres y el bebé: el no tener que levantarte varias veces durante la noche a alimentar o calmar a tu bebé te asegura un mejor descanso, y, por ende, también descansará más tu bebé que podrá dormir más tiempo.
  • Los niños se sienten mejor: el contacto físico es muy importante durante los primeros meses de vida, dormir junto a tu bebé proporciona muchísimos beneficios.
  • Ayuda a recuperar el contacto físico perdido durante el resto del día: puede que por motivos laborales tengas poco tiempo de pasar con tus hijos, dormir junto a ellos paliará un poco ese “tiempo perdido” durante el día.

Ahora bien, si es cierto que hay una serie de consideraciones a tener en cuenta, ya que, en algunos casos puede ser peligroso y está contraindicado. No practiques colecho si alguno de los padres es fumador, si has bebido alcohol (o alguna sustancia) y tampoco si alguno de los padres sufre de obesidad mórbida.

Yo llevo practicando el colecho desde que nació mi primer hijo, hace más de cuatro años, y estoy muy contenta y cómoda con ello, pero entiendo que haya gente que, o bien le de miedo, o directamente no se sienta cómodo con ello, no quiera practicar colecho. Por eso, aquí te propongo una serie de alternativas si quieres que tu bebé duerma en la misma habitación que tú pero no te atreves a meterlo en tu misma cama:

  1. Moisés: esta es una opción para útil exclusivamente para los primeros meses. Tiene la particularidad de que es pequeña y fácil de colocar en la habitación, cerquita de ti. Además, si tienes que ir a algún otro lugar, puedes transportarla con facilidad. La parte negativa es que lo usarás poco tiempo, hasta el tercer o cuarto mes del bebé, y después tendrás que buscar otras alternativas. Encuentra tu moisés entre esta gran selección.
  1. Cuna convencional: esta es la opción preferida por casi todos los padres. De este tipo de cunas hay infinidad de modelos. Suelen ser muy cómodas, algunas llevan ruedas para poder transportarlas y también tienen la opción de colocarlo a diferentes alturas. Incluso se pueden usar como parque de juegos para el bebé. Si tienes una habitación grande y puedes colocarla cerquita de tu cama, podrás dormir junto a tu bebé sin necesidad de meterlo en tu cama. El punto negativo es que tendrás que levantarte a cogerlo cuando tengas que amamantarlo. Encuentra tu cuna entre esta gran selección.
  1. Cuna colecho: este es un tipo de cuna que se puede acoplar a la cama y se convierte en una extensión de tu propia cama hacia la cuna. Con esta opción consigues que tu bebé duerma junto a ti y a la vez en su propia cuna. Es simplemente una variación de la cuna convencional. Existen muchos tipos de cuna colecho en el mercado, busca la que más se adapte a tus necesidades. Encuentra tu cuna colecho entre esta gran selección.
  1. Colchón o cama al lado de la tuya: esta es una opción para niños más mayores pero que todavía no están listos para ir a su habitación. Puedes poner una cama supletoria al lado de la tuya, o un pequeño colchón en el suelo, o lo que mejor se adecue al espacio de tu habitación. El niño dormirá junto a ti pero en su propio colchón. Esta es la opción que ahora mismo usamos en casa.

Como ves, puedes optar por varias opciones. Seguramente habrá más, simplemente tienes que dar rienda suelta a tu imaginación, todas las opciones son válidas. Lo más importante es que inentéis pasar, tú y tu familia, las noches tranquilas y apacibles.

Para mi y mi familia el colecho ha sido la mejor solución. ¿Cómo pasas las noches en casa junto a tus hijos?

Photo Credit: sundaykofax via Compfight cc

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