Cómo conseguir que tu hijo deje de tirar la comida al suelo

Cómo conseguir que tu hijo deje de tirar la comida al suelo

Llega la hora de la comida y con él el momento de poner a tu hijo en su silla y comenzar la “fiesta”. Sabes que debes tener la escoba y la fregona cerca ya que, al finalizar la comida, el suelo (y puede que las pareces también) posiblemente parecerán un campo de batalla tras terminar la guerra. Pero no desesperes, aquí te voy a dar algunos consejos para conseguir que tu hijo no tire la comida al suelo.

Primero de todo decirte que, ineludiblemente, todos los niños y niñas que están aprendiendo a comer tiran las cosas, esto es así, tu hijo no es peor, ni más malo, ni se está riendo de ti, ni “te ha cogido el punto”, ni nada por el estilo, simplemente es una de las fases por las que pasan (y por las que es muy importante que pasen) y una vez pasada dejará de hacerlo. Alguna de las cosas importantes que aprenden dejando caer las cosas al suelo es que existe una cosa que Isaac Newton llamó Ley de la Gravedad, entre otras cosas.

Por esta razón el hecho de estar constantemente diciéndole que no tires las cosas al suelo e intentando cazarlas al vuelo solo va a crear una crispación en ti y también en la hora de comer con el resto de la familia. Tu hijo comenzará a aprender las leyes de la física durante las comidas y tu tienes que aprender desde ya que solo es una fase y se pasará, ten paciencia y lee estos consejos que te pueden ayudar en tu día a día:

  1. No intentes razonar con tu hijo: es inútil, no te va a entender, a estas edades tan tempranas no son capaces todavía de razonar ni comprender por qué no hay que hacer tal o cual cosa. Por mucho que le digas que estás cansada de limpiar todo lo que tira al suelo, no te va a entender, así que, no te esfuerces en este aspecto, al menos de momento.
  2. No te enfades: es muy complicado mantener la calma en los momentos en que solo ves volar comida por todos los lados, pero, tus movimientos de enfado y esa llamada de atención que genera en ti, simplemente lo verá como algo divertido, un juego, y todavía reforzará más en él que tirar la comida al suelo, aparte de para ver que pasa y dónde para, también le sirve para jugar con mami.
  3. Quita la comida de su mesa una vez que haya terminado: los niños no tienen por qué comerse todo lo que hay en el plato. Puede que un día tengan menos hambre y otros más, así que, si ves que tu hijo ya ha terminado de comer porque comienza a “jugar” con la comida, puedes apartarle la comida de su mesa e intercambiarlo por su juguete preferido, o bajarlo de la silleta y que vaya a jugar al suelo, por ejemplo.
  4. Tienes perro o gato, intenta que no esté en la misma habitación: si hay un perro rodeando a tu hijo mientras come, este le tirará comida siempre, eso está comprobado, y el perro cada vez estará más contento y tu hijo se reirá cada vez más y se creará un circulo vicioso de juego entre los dos donde tu hijo alimentará al perro con su comida, mientras lo ve como un juego y mientras aprende las leyes de la física… demasiadas cosas juntas 🙂
  5. Da a tu hijo porciones de comida pequeñas: por ejemplo, ves colocándole en su mesa algunos guisantes, después una patata, un trocito de pollo… así no tendrá toda la comida de golpe encima de la mesa y se podrá concentrar cada vez en un alimento, sin tener más a la mano que poder lanzar al suelo.

En mi caso mis dos hijos han comenzado la alimentación complementaria de esta forma, además usamos lo que se llama Baby Led Weaning que es un método en el cual no se alimenta a los niños con triturados sino que desde un principio se le ofrecen sólidos (tienes más información en este enlace). Siguiendo estos pequeños consejos, sobre todo haciendo hincapié en el 2, la cosa ha fluido y en casa estamos muy contentos de la hora de la comida ya que no es (salvo desastre provocado por algún desliz) un campo de batalla.

¿Tienes algún consejo más que aportar?. Me encantaría conocer tu experiencia.

Photo Credit: Elizabeth George Hudson via Compfight cc

¡Comenta y comparte!

1 comentario

  1. Pingback: ¿Por qué hacer un calendario de adviento? - Sienteme Crianza

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *